Cómo hacer amigos


Por tanto, id y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Mateo 28:19

Querido lector, el siguiente artículo no pretende sustituir ningún curso de sociabilidad, amistad o cualquier área a fin. Pretendo enseñarte el proceso en que como personas podemos comunicarnos unos a otros, y no sólo eso sino dar sentido y dirección a las distintas interacciones entre cada uno de los seres que te rodean.

Es necesario entender primeramente que un amigo no sustituye a un hermano, y tampoco lo material puede ponerse como superior a lo divino, osea el amor a Dios es lo que te permite vivir plenamente para entonces poder sentir, hablar, expresarte, e incluso tocar correctamente el corazón de tus allegados.

Principios:

  • Compañerismo
  • Lealtad
  • Humildad
  • Sinceridad

A veces el idealismo social nos confunde con tonterías que nos sacan de estos 4 puntos esenciales al momento de entablar una nueva amistad. Jugar al que lo sabe todo, al que lo entiende todo, o el que ha visto todos los muñequitos o ánimes actuales no te hará la persona más agradable.

Al contrario, te hace ver indecente y desconsiderado.

Debemos considerar a los demás al mismo punto en el que sentimos que deben considerarnos a nosotros mismos.

¿Pero, por qué?
Porque el entendimiento dado por Dios a nosotros nos capacita para poder ser socialmente aceptados unos a otros, aún y con nuestros defectos. Así mismo como te ves a un espejo y te amas, así mismo puedes amar a tu hermano o amigo (prójimo).

Compañerismo

Significa que tienes solidaridad y colaboración mutua hacia aquella persona que quieres.

Ser un buen compañero es complicado si no tienes un corazón desinteresado hacia los demás, por eso debes trabajar tu honestidad y desinteres hacia las cosas vanas; ahora bien, ¿cómo puedes ser más desinteresado y cordial con los demás?

Amando y esperando a los demás tal y como lo harías a ti mismo.

Lealtad

Hay un dicho que dice: “Respeta para que te respeten”.

Ser leal es una tarea fácil si entiendes la importancia de no juzgar a los demás; si no juzgas entonces encontrarás que respetarte mientras respetas a los demás se te hará sencillo.

Humildad

Ser capaz de aceptar tus errores y defectos es algo que te engrandecerá.

Ser lo suficiente modesto como para esperar a que sean otros quienes te den honra, te premien o califiquen te dará la paciencia adecuada para soportar cualquier problema e incluso te hará más valiente.

Sinceridad

La biblia nos dice:

“El amor {sea} sin hipocresía; aborreciendo lo malo, aplicándoos a lo bueno”. Romanos 12:9

La hipocresía nunca da buenos frutos… Sé sincero y no ames de lengua y labios sino en espíritu y en verdad.

Estos cuatro principios más el temor de Jehová te hará permanecer siempre rodeado de amigos y personas queridas para ti. A mí, me han funcionado.

Sin más, me despido mi querido lector.
Que tengas muchos días de paz y amor con tus seres queridos.