Cómo crear buenos hábitos


En el momento en el que emprendemos el camino hacia nuestros sueños y metas, nos encontramos con obstáculos y frustraciones que nos impiden llegar al cumplimiento de los mismos.

Para afrontar las dificultades y mantener la estabilidad en  nuestra vida, resulta indispensable la creación y mantenimiento de nuestros hábitos más potenciadores. Pero, esto sólo nos ayuda cuando nuestros hábitos son realmente positivos. Es simple: si posees hábitos destructivos, te destruirán y viceversa.

Por tal motivo, he decidido escribir sobre cómo he estado formando nuevos hábitos en mi vida; hábitos que me han ayudado a rebasar momentos difíciles e inesperados.

Al momento de formar algún nuevo hábito en mi vida, suelo seguir la siguiente secuencia de pasos los cuales permiten que el hábito se integre de una forma integral y duradera. Es MUY importante que tomes en cuenta que los buenos hábitos que formas permanezcan contigo, que abras camino a la excelencia en tu vida y no a la mediocridad, según la fortaleza de tus hábitos así será la fortaleza que te acompañe al momento de tomar decisiones, asumir responsabilidades y dominarte a ti mismo como anhelas.

La secuencia que sigo al momento de formar un hábito comienza comprobando y asumiendo la necesidad de estos hábitos, pero sobre todo, debemos asumir esa necesidad con honestidad y sinceridad, humillándonos a nosotros mismos y dando el todo por el todo al momento de reconocer nuestra carencia o debilidad.

Débil no es quien reconoce su debilidad, sino quien por su terquedad no reconoce sus indefectos haciendose incapaz para desarrollar su máximo potencial.

Sin más, comencemos:

  1. ¿Qué tanto quiero y necesito este hábito?
    La respuesta a esta pregunta es el propulsor a la formación de nuestro nuevo hábito, sin un “porque” que nos impulse a cambiar como queremos en nuestra vida, simplemente no tendremos motivación para realizar los cambios necesarios y luchar en los momentos difíciles.
  2. ¿Cómo terminaré si continuo con este mal o buen hábito?
    Aquí utilizaremos nuestra imaginación, involucrando nuestros sentidos, haremos una visualización concreta y totalmente realista de qué podría pasar si no cambiamos. Si es un hábito bueno, quiero que imagines cómo todos te felicitan, como todo va tomando color y sonríes a la vida. Si es un hábito malo, imagina la realidad, imagina como lamentablemente la vida suele ir más a peor que a mejor y que si no cambiamos la probabilidad de que continuemos bien por mucho tiempo será cada vez menor. Este ejercicio nos ayudará a afianzar nuestro hábito bueno y a temer a nuestro mal hábito.
  3. ¿Tengo tiempo?
    Te seré honesto. NO. No tienes tiempo para cambiar ese hábito que te hace daño y no tienes tiempo para retomar ese buen hábito. Debes continuar cada día, toma cada día como una batalla personal; deja la cobardía y lucha. Te aseguro que conforme luches te harás más fuerte, tu hábito dañino más débil y tu hábito positivo será cada vez más gratificante para ti.
  4. ¿Qué debo pensar?
    Interesante pregunta, suele pasar que al momento de crear un buen hábito y eliminar un hábito dañino, hacemos muchas suposiciones de que por más que duremos con ese buen hábito o sin ese mal hábito volveremos a caer en un futuro. Para tu sorpresa, tengo para decirte que NO SERÁ ASÍ. Así es, ya que si lo tomas un día a la vez con fe, pronto llegará ese punto en el que no necesitarás ese cigarro o lo que sea que te ataba y entonces te tocará formar otro hábito.

    Ya que llegarán momentos difíciles en tu vida en los cuales querrás recurrir al cigarro o a cualquiera que sea tu mal hábito, en esos momentos quiero que cambies esas ganas de retomar el mal hábito por otro buen hábito que te potencie, puede ser salir a caminar, preparar una comida bien saludable, leer un buen libro de historia, novela,  superación personal, etc…Nota que también si deseas puedes utilizar la visualización, es decir, no tienes necesariamente que esperar a que los problemas lleguen y te sientas con las ganas de retomar el mal hábito, tu puedes recrear ese momento con tu imaginación y sentidos; y justo allí cambiar esa ansiedad que sentirás por efectuar el mal hábito y hacer lo que quieras que te potencie, es decir, realizar un intercambio potenciador.

Te aseguro que si haces esto, será difícil que quieras retomar tu mal hábito ya que este buen hábito que has implantado será cada vez más placentero y puede que incluso te sea incómodo  pensar en volver a retomar ese hábito dañino que tenías, te resultará tonto e irracional.

Al momento de crear un hábito se estima que duramos 21 días, personalmente no te recomiendo que te límites con tiempo, sino que luches hasta que consideres haber comprendido y aplicado nuestra secuencia para la creación de hábitos integral mostrada más arriba.

Sin más me despido recordándote que:
“El hombre va a donde sus pensamientos le dirigen ;)”

Bendiciones.